Como controlar la ira en el trabajo y evitar problemas

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La ira es algo que nos puede perder en muchas ocasiones. Estar ante situaciones que no podemos tener ningún tipo de control, lo que aumenta nuestro enojo. Esto termina por volverse algo mucho mayor, como puede ser ira.

El problema es que esta ira puede terminar por meternos en diversos tipos de problemas. Sobre todo si sucede en lugares como nuestro trabajo. Piensa en como esto puede afectarnos, incluso llevarnos al despido.

Es por eso que ahora veremos algunas formas de lograr controlar todo ese enojo. Entiendo que pueden llegar a darse situaciones que nos lleven al límite. Pero también es verdad que debemos saber cómo controlarlas.

Como controlar la ira en el trabajo.

como controlar la ira en el trabajo

No dejes que se acumule la ira.

Piensa que nuestra mente es como una especie de olla. Que conforme pasen situaciones que nos enojen, estas irán acumulándose. Aumentando la presión como lo hace una olla de verdad, al punto que empiece a rebasarnos.

Si dejamos que la frustración se acumule, llegará el momento en que explote. Así como una olla de presión puede terminar por volarse, lo mismo va a pasar con nosotros. Estallaremos en ira y las consecuencias pueden ser graves.

Es por eso que deberás de buscar maneras de sacar tu ira de manera gradual. Por ejemplo, golpear un punch, gritar en una almohada, etc.. Todo lo necesario para lograr que todo ese enojo termine por irse de tu interior un poco.

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Descansar lo suficiente luego del trabajo.

Una de las mejores formas en que nuestra mente puede terminar por descansar es lograr tener una noche placentera.  Luego de un día de trabajo bastante frustrante, poder llegar a tu cama a pasar unas 8 horas de sueño.

Muchas personas terminan por acumular ese estado de enojo porque no duermen lo suficiente. Llegan al hogar a hacer otras actividades, incluso ponerse a pensar en lo que les enoja. Es bueno reflexionar, no voy a decir que no.

Pero a veces lo único que necesita tu cuerpo cansado es ponerse a dormir un poco. Debes saber que es mucho más fácil lograr controlar la ira cuando estamos descansados. Somos menos irritantes.

Debemos evitar ponernos etiquetas negativas.

Piensa que estas a punto de lograr algo en tu trabajo. Pero por causas propias o ajenas, terminas por fracasar en el intento. Esto puede terminar por frustrar, tal vez estuviste muchas horas pensando en cómo lograr ese proyecto.

Al no lograrlo puede ser que te enojes contigo mismo. Te pongas etiquetas como fracaso o perdedor, lo que puede terminar por causar furia contra ti mismo. Esto lo único que hará será elevar la furia.

Mejor trata de tener mayor empatía hacia lo que pasó. Analizar la situación, sin tener que atacarte a ti mismo. Entender que salió mal y evitar que sea así la próxima. Porque si nos atacamos a nosotros mismos con ira no mejoraremos y solo nos frustraremos.

Métodos para controlar la ira en el trabajo.

Tener la costumbre de reflexionar.

Cuando algo nos sale mal en nuestro trabajo, una de las primeras que podríamos tener es estallar en ira. Y de hecho, si siempre hacemos eso, se termina por volver una costumbre. Por lo tanto, nos volvemos unas personas iracundas.

Lo mejor que puedes llegar a hacer es intentar ponerte a reflexionar sobre lo que salió mal. Intentar encontrar la causa por la que tuvimos ese fracaso, ese problema, ese enfrentamiento. Y de ahí sacar una solución o algo positivo.

Es verdad que puede sentirse “bien” sacar nuestra ira ante la frustración. Pero no nos llevará a nada bueno, es más recomendable tratar de tener la costumbre de detenernos a pensar. De esta forma sacaremos más conclusiones.

Utiliza la respiración con sabiduría.

Cuando estas a punto de estallar en ira, la respiración puede terminar por volverse tu mejor aliado. Permite calmar tu cuerpo, lograr tomar unas buenas bocanadas de aire para lograr recuperar el control.

Si sientes que estás por descontrolarte, trata de salir al pasilla a tomar aire. Respira de manera profunda, retiene y después suelta. Esto permitirá poco a poco lograr recuperar el control perdido una vez más.

La respiración permite oxigenar el cerebro. Y de paso, es una pequeña pausa que tienes que permite evitar que reacciones de una forma en que te puedas arrepentir.

Localiza el motivo de tu enojo.

Muchas ocasiones puedes estar enojado, pero no saber con exactitud porque. Puedes pensar que lo sabes, pero si te pones a reflexionar, tal vez solo tengas una idea. Piensas que por ejemplo estar en la oficina te causa ese enojo.

Pero si lo piensas, te das cuenta que en realidad el enojo es porque la persona enfrente de ti se la pasa comiendo y se oye el sonido que mastica. Si logras localizar el motivo de tu ira, incluso podrías solucionarlo.

Hablar con la persona y exponerle tu situación. O usar audífonos.  Sea la solución que hagas, será mucho mejor que dejar esa ira acumulada, que en cualquier momento podría estallar.

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